Nuestro capítulo, fue una de las mejores cosas que le ha ocurrido al amor. No hay lugares que no recuerde lo que nos amamos, lo que reímos, lo que sentimos. Pero quedamos en eso, en esos 3 segundos previos antes de salir del agua para coger de nuevo el aire. Esa pequeña agonía y pánico al ver que no llegas a la superficie.
Creo que al amor, se le olvidó mentir. Se le olvidó decirme que han pasado los años, y que hace poco te volví a ver. Se le ha olvidado ocultar tu mirada que se puso en mi cuando me viste, y yo fui incapaz de bajarla de ti.
Ese mismo día cogí el coche y me puse enfrente de lo que era nuestra futura casa. Hay gente viviendo en ella. Y pude ver como estaban en nuestro sofá, como han sustituido nuestras risas. Esa era nuestra vida. Y ahora alguien esta viviendo nuestros cinco mejores años de nuestra rutina.
Rutina era querer discutir contigo, y no querer hacer el amor con otro.
Creo que aún sigo buscando alguien que al besar sienta lo mismo que sentía contigo. No se, creo que la tenue luz, en ese salón de paredes claras con nuestro sofá rojo, guardando los secretos de alguien que nos sustituye; me confunde.
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