26 de noviembre de 2014

Así era

Y por un momento decidió coger ese tren. Ese tren donde dejaría atrás todo su pasado. Entró, busco un lugar donde aún no hubiese mucha gente. Se sentó y se acomodó. 
Se asomó a la ventana y vio que nadie había ido a despedirle. Los besos descansaban en la almohada, los abrazos encima de la cama y las caricias no paraban quietas. Nada de esto estaba allí, en ese andén. No estaban, porque no estaba ella. La más bonita, la más bella, así era ella. Nada más acordarse de como esos ojos le miraron por última vez, no pudo evitar una lágrima. Esa lágrima le recordó que las heridas se curan, pero no se olvidan. Que las cosas pasan como él paso por su vida, dejando un soplo de aire.
Se cierran las puertas, el tren se pone en marcha. Le estoy mirando fijamente, no sabe todo lo que sus ojos transmiten.


Tengo miedo de que aunque no regreses conmigo no te vayas jamás de mi.

24 de noviembre de 2014

Ruinas

Tus manías
tus enfados,
tus ruinas tan bonitas como Roma,
tus vistas al paraíso,
tus besos con risa,
tu sonrisa cuando muerde,
tus idas y venidas,
tus domingos de sofá, peli y palomitas,
tus sueños durmiendo cada noche al lado izquierdo de la cama.
Hoy por fin he decidido echar de mi vida todo lo relacionado contigo. He decidido vivir sin todo aquello que te hacia única. Todo aquello que he tenido que dejar porque no podía con esta situación más.
Quería poder unir cada una de estas cosas de nuevo, en otra persona. Pero el resultado siempre terminas siendo tú.





"… Hace unos días me perdí en un instante, fue un breve suspiro, no fue mío pero lo sentí en el fondo de todo lo que está quebrado dentro de mí…"


Desde un principio

Nuestro capítulo, fue una de las mejores cosas que le ha ocurrido al amor. No hay lugares que no recuerde lo que nos amamos, lo que reímos, lo que sentimos. Pero quedamos en eso, en esos 3 segundos previos antes de salir del agua para coger de nuevo el aire. Esa pequeña agonía y pánico al ver que no llegas a la superficie. 

Creo que al amor, se le olvidó mentir. Se le olvidó decirme que han pasado los años, y que hace poco te volví a ver. Se le ha olvidado ocultar tu mirada que se puso en mi cuando me viste, y yo fui incapaz de bajarla de ti.

Ese mismo día cogí el coche y me puse enfrente de lo que era nuestra futura casa. Hay gente viviendo en ella. Y pude ver como estaban en nuestro sofá, como han sustituido nuestras risas. Esa era nuestra vida. Y ahora alguien esta viviendo nuestros cinco mejores años de nuestra rutina.

Rutina era querer discutir contigo, y no querer hacer el amor con otro.

Creo que aún sigo buscando alguien que al besar sienta lo mismo que sentía contigo. No se, creo que la tenue luz, en ese salón de paredes claras con nuestro sofá rojo, guardando los secretos de alguien que nos sustituye; me confunde.